viernes

Llegaste al fin!

Pasé la noche llena de contracciones, ya como a la 1:00 no pude volver a dormir, sin embargo no quise fastidiar a nadie. Eres mía y puedo aguantar lo que sea con tal de tenerte junto a mí. A las 5:00 de la mañana me tuve que levantar, ya no había posición que me tranquilizara, pero nada ganábamos yendo a la clínica. Sería cesárea así que debía seguir esperando. Cada vez son más seguidas, pronto estarás aquí, es lo único que podía pensar.

Las 9:00 al fin, ahora si maletín en mano, un último respiro antes de salir de casa... cuando regrese estarás en mis brazos. Me llevaron a una sala para prepararme mientras llegaba tu doctor, si ese señor que te estuvo revisando durante 9 meses y decía que todo iba bien. El que lamentablemente dijo que debía ser operación... él mismo... el que nos hacía esperar para ser atendidos y que se burlaba porque no subía de peso porque tú te robabas todo... ese doctor.

Esa espera fue extraña, gente entraba y salía del cuarto, tu mamama estaba nerviosa, tu papi ni que decir, yo estaba feliz... en unas horas más estarías conmigo. La operación estuvo programada para las 12, pero llamaron al doctor antes. Tú ya querías salir!!! Todas las contracciones de la noche solo indicaban que ya estabas lista. Había llegado a la clínica con 9 de dilatación y ni cuenta nos habíamos dado. No puedo decir que me dolió... Yo solo quería tenerte conmigo.

Ahora sí, nos llevan al quirófano. Debemos entrar solas mientras nos preparan. Papi llegará después. Inyección y ya no siento nada, simplemente emoción porque llegues pronto. Me ponen una cortina azul delante y solo puedo ver el techo. Los minutos pasan lentamente y yo sigo esperándote, impaciente... 9 meses son suficientes, no quiero que pase un segundo más sin verte.

No siento dolor, solo como mueven todo por adentro, me pongo nerviosa porque no se dónde estás o cuándo deberías llorar. Quiero que todo pase para poder cargarte, ver tu carita, sentir tu respiración... Llaman a papi porque ya vas a salir, el se levanta de mi lado, prende la cámara y veo cómo te levantan, te escuchamos llorar. QUÉ PULMONES!!!

Rápidamente te llevan a limpiar y hacer todos los controles, los minutos son eternos, por lo menos papi está contigo y aún te escucho llorar... se que estás bien. Cuando por fin terminan un doctor te acerca a mi, no puedo cargarte, solo veo tu hermosa carita y tu fijas tus ojitos en mi. Mágicamente te calmas, te doy un besito y te llevan nuevamente. Es hora de terminar la operación... Papi va contigo y nuevamente me quedo pensando en el momento en el que pueda cargarte. No quiero recuperación, quiero ir al cuarto y tenerte conmigo.

3 de febrero 11:12 a.m mi princesa Erika llegó.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada